lunes, 28 de junio de 2010

Tim Keller y su libro para escépticos







Hace un tiempo, estando en el Crisol del Óvalo Gutiérrez, me llamó la atención un libro publicado por el Grupo Editorial Norma, de caratula negra y letras plateadas, llamado “En Defensa de Dios”. Su autor era un tal Timothy Keller. Al leer más detalles de la contratapa del libro caí en cuenta que el libro no era otro sino la traducción en español de “The Reason for God”, un libro que un amigo, quien había conocido a Keller en persona mientras vivía en la ciudad de Manhattan, me había recomendado leer un tiempo atrás (curiosamente el título del libro de Keller en Español es el mismo con el que han traducido el libro de Karen Armstrong, “The Case for God” de Paidós).

El libro de Tim Keller fue, según la lista del New York Times, un best-seller, ubicándose como el séptimo libro más vendido en marzo de 2008, entre los libros de no-ficción, razón suficiente para que Editorial Norma lo haya publicado en español. Hace unos pocos días, en todos los crisoles de Lima, quedaban poco menos de treinta ejemplares. Hoy día, pasando por el Crisol del Óvalo Gutiérrez, pude constatar que sólo quedaba uno en ese crisol.







“En Defensa de Dios” está principalmente dirigido a escépticos, agnósticos y ateos, y ha sido escrito con mucha acuciosidad, lucidez y cuidado, tomando en cuenta diversas disciplinas como la historia, la filosofía, la física, entre otras. Keller plantea una serie de argumentos en pro y en contra no sólo sobre la existencia de Dios, sino también, en forma más específica, sobre el cristianismo, y sobre aspectos que a mucha gente le resulta difícil de entender como qué implica la salvación por gracia y el porqué del sacrificio de Jesús. Hay también una rica reflexión sobre temas como la libertad, el amor, el relativismo moral. Sorprendente y lúcida es, también, la explicación que hace Keller sobre la esencia de un Dios de amor y su estrecha relación con la idea de un Dios trino.




Su deseo de llegar a un público escéptico lo llevó instalarse, a fines de los 80s, en Manhattan, quizás una de las ciudades con la población más escéptica en todo los Estados Unidos, y levantar su ministerio allí. Hoy en día, 20 años después, su red de ministerios tiene cerca de 6000 asistentes cada fin de semena. Su libro, según cuenta Keller, es, en gran parte, resultado de la interacción con todo ese grupo de gente, sumamente instruída y escéptica que llegó a su iglesia.




En la introducción de su libro, Keller cuenta sus primeras dudas teológicas, -algunas con las que me siento identificado, aunque sin reaccionar con la lucidez que caracterizó a Keller-, así como las distintas visiones cristianas a las que fue confrontado siendo adolecente. Hay, sobre todo, un deseo de buscar y encontrar respuestas a sus dudas y no adormecerse por la duda o por una respuesta que sea simplemente funcional, pero que carezca de sentido y profundidad. Así, en la introducción de su libro, Keller cuenta que:

«Cuando llegué a la adolescencia, a comienzos de los años 60, asistí al curso de confirmación, de dos años de duración, que cubría creencias y prácticas e historia cristianas. Su objetivo era hacer que los jóvenes tuvieran una mayor comprensión de la fe y se comprometieran públicamente. Mi maestro durante el primer año fue un ministro retirado. Era bastante tradicional y conservador, y hablaba con frecuencia sobre los peligros del infierno y la necesidad de tener más fe. Sin embargo, en el segundo año, el instructor era un joven clérigo recién salido del seminario. Era un activista social y albergaba dudas profundas sobre la doctrina cristiana tradicional. Fue casi como recibir instrucción sobre dos religiones diferentes. En el primer año, estuvimos ante un Dios santo cuya ira solo podría aplacarse luego de grandes esfuerzos y de pagar un precio alto. En el segundo año, nos hablaron de un espíritu de amor en el universo, que básicamente nos pedía que trabajáramos por los derechos humanos y la liberación de los oprimidos. La pregunta que más quería hacerle a mi instructor era: “¿Quién de los dos está mintiendo?”. Sin embargo, no se es tan atrevido a los catorce años, así que mantuve mi boca cerrada.

Posteriormente, mi familia asistió a una iglesia más conservadora, perteneciente a una denominación metodista. Durante años, esto fortaleció lo que podría llamarse como el “fuego infernal” de mi formación religiosa, aunque el pastor y los feligreses eran personas maravillosas. Y luego asistí a una universidad de buen nivel, liberal y pequeña del noroeste, que no tardó en echarle agua al fuego infernal de mi imaginación.

Los departamentos de historia y filosofía estaban radicalizados socialmente, y fuertemente influidos por la teoría crítica neomarxista de la Escuela de Frankfurt. En 1968, esto era algo muy emocionante. El activismo social era particularmente atractivo, y la crítica de la sociedad burgesa estadounidense era convincente, pero sus postulados filosóficos me resultaban confusos. Yo parecía estar ante dos alternativas, y ambas tenían algo completamente errado. Las personas más apasionadas por la justifica social eran relativistas morales, mientras que los virtuosos en términos morales no parecían interesarse en la opresión que reinaba en el mundo. Yo me sentía atraído emocionalmente por la primera opción: ¿quién no lo haría? İLiberar a los oprimidos del mundo y acostarse con la persona que deseabas! Pero siempre me hacía la misma pregunta: “Si la moralidad es relativa, ¿por qué no lo es también la justicia social?”. Esto parecía una fuerte inconsistencia de mis profesores y sus seguidores. Sin embargo, pude ver la gran contradicción de las iglesias tradicionales. ¿Cómo podía refugiarme en el cristianismo ortodoxo que apoyaba la segregación en el sur de los Estados Unidos y el apartheid en Sudáfrica? El cristianismo comenzó a parecerme muy irreal, aunque yo era incapaz de encontrar otra forma de vida y de pensamiento que fuera viable.

En aquel entonces no lo sabía, pero esta “irrealidad” espiritual surgía a partir de tres obstáculos que había en mi camino. Durante mis años universitarios, dichos obstáculos se desmoronaron y mi fe se consolidó, influyendo en mi vida. El primer obstáculo era de carácter intelectual. Una serie de preguntas profundas sobre el cristianismo me confrontaban: “¿Qué pasa con las demás religiones? ¿Qué pasa con el mal y el sufrimiento? ¿Cómo puede un Dios bondadoso juzgar y castigar? ¿Por qué creer en algo?”. Comencé a leer libros y argumentos en pro y en contra, y de una manera lenta pero segura, el cristianismo comenzó a tener más y más sentido. En este libro expongo porqué sigo pensando esto.

El segundo obstáculo era interior y personal. Cuando somos niños, la credibilidad de una fe puede descansar en la autoridad de los demás, pero cuando alcanzamos la edad adulta, también hay una necesidad de tener una experiencia personal y de primera mano. Aunque yo había “elevado mis plegarias” durante varios años, y a veces experimentaba una sensación espiritual y estética de asombro al contemplar el mar o las montanas, nunca había sentido personalmente la presencia de Dios. Esto no requería un gran conocimiento de las técnicas para rezar, sino un proceso en el cual aceptara mis propias necesidades, defectos y problemas. Fue doloroso, y como es usual, fue una consecuencia de mis fracasos y decepciones. Necesitaría escribir otro libro para abordar dichos aspectos. Sin embargo, tengo que decir que las experiencias relacionadas con la fe nunca son simples ejercicios intelectuales.

El tercer obstáculo era de carácter social. Necesitaba encontrar a toda costa una “tercera opción”, un grupo de cristianos que se preocuparan por la justicia en el mundo, que estuviera basada en la naturaleza de Dios y no en sus pensamientos subjetivos. Cuando encontré a esa “banda de hermanos” y hermanas (¡igualmente importantes!), todo empezó a cambiar para mí. Estos tres obstáculos no desaparecieron rápidamente y con un orden predeterminado; más bien, estaban entremezclados y dependían mutuamente. No los confronté de un modo metódico. Solo en términos retrospectivos puedo ver cómo actuaban juntos estos tres factores. Como siempre había buscado esa tercera opción, me interesé en conformar e iniciar nuevas comunidades cristianas. Esto significa ministerio, así que entré a él pocos años después de terminar la universidad.»

Comparto mucho de lo que Keller manifiesta. Yo he experimentado de manera especial los dos últimos obstáculos que él señala. Pero, lo más increíble de todo es que, como Keller dice, sólo he podido identificar de manera retrospectiva que estos eran obstáculos importantes para mí. La ironía de todo es que muchas veces no sabemos realmente cuáles son los obstáculos que no nos permiten avanzar y nos mantienen estáticos e inmovilizados.

Más adelante, Keller da un argumento para que tanto escépticos como creyentes se animen a leer este libro:

«Yo les recomiendo dos procesos a mis lectores. Invito a los escépticos a confrontar la “fe ciega” que no ha sido examinada y en las que está basado el escepticismo, y ver lo difícil que es justificar esas creencias ante quienes no las comparten. También invito a los creyentes a confrontar las objeciones personales –y las de la cultura- con respecto a la fe. Al final de cada proceso, incluso si continúas siendo el escéptico o el creyente que has sido, mantendrás tu posición con una mayor claridad y humildad; entonces habrá una comprensión, una simpatía y un respecto por el otro lado que no existían anteriormente. Los creyentes y los no creyentes se elevarán al nivel del desacuerdo en lugar de limitarse a denunciarse mutuamente. Esto sucede cuando cada lado ha aprendido a respetar el argumento del otro en su forma más fuerte y positiva. Solo entonces es seguro y justo estar en desacuerdo. Esto genera civismo en una sociedad pluralista, lo que no es poca cosa».

Un libro altamente recomendable tanto para el ateo, agnóstico y escéptico, así como para el creyente.


domingo, 27 de junio de 2010

Karpov y Kasparov en el Coliseo Dibós

(Karpov y Kasparov al término de la exhibición)

Comparto algunas fotos que tomé y una breve nota de la exhibición de Karpov y Kasparov en el Coliseo Dibós, el martes 22 pasado, organizada por el Instituto Peruano del Deporte (IPD).

Concurrió un buen número de personas y entre ese tumulto de gente pude ver muchas caras conocidas. Fue una gran oportunidad de reencuentro con personas que no veía años. Ahí, confundidos con un público nuevo, estábamos muchos de nosotros, antiguos compañeros y rivales ajedrecísticos universitarios, para recordarnos que nuestro cariño al ajedrez había sobrevivido al paso del tiempo. Algunos no nos veíamos años, pero rodeados de las mesas de ajedrez y los dos enormes pantallas de video a todo color que hacían un zoom de las caras de los campeones, era como si el tiempo no hubiera transcurrido. Ninguno era ya tan vicioso del ajedrez como antaño, pero, como parafraseando aquella canción de Flash Strato, uno podía hasta decir que "era la misma vieja forma, era el mismo viejo vicio". Por un momento, todo era ajedrez, otra vez.

Tuve la suerte, gracias a Carla Córdova del IPD, quien gentilmente se tomó el trabajo de darle a Karpov y Kasparov un par de mis libros de ajedrez que más aprecio, de obtener las firmas de estos campeones. Karpov me firmó el “Mosaico Ajedrecístico”, aquella joya ajedrecística que escribió junto a E. Guik en 1984. Kasparov hizo lo propio con la versión americana del libro que escribió el 2004 sobre Bobby Fischer en la cuarta entrega de la serie “Mis grandes predecesores”. La idea de hacerle firmar este libro a Kasparov la tomé de James Alvis. Me pareció inspirada la idea de obtener la firma de Kasparov en el libro que escribió sobre Bobby, mi ídolo ajedrecístico por años. Dos nombres que, después de todo, están ligados estrechamente aunque los separen 20 años de vida.


(Karpov y Kasparov)

Es imteresante contrastar los dos tipos de firmas. La de Karpov parece haber sido trazada con calma, mientras que la Kasparov de una forma intempestiva. Curiosamente, sus estilos de juego también corresponden a esas características.

Karpov, calmo, mientras meditaba su próxima jugada, alzaba a veces su mano derecha y se tocaba debajo de la oreja como rascándose, pero sin hacer mayores gestos con el rostro. Kasparov, en cambio, se rascaba la nuca como reaccionando a un agudo picazón y no pocas veces gesticulaba y sacudía la cabeza. Dos fortísimas personalidades, diferentes en casi todo menos en su devoción al ajedrez, que por una serie de circunstancias fortuitas coincidían en Lima.



Pasadas unas horas del encuentro, uno de mis amigos me manda un mensaje de texto, como si recién hubiera reaccionado a lo que acababa de ver, el cual decía “no puedo creer que haya visto a Karpov y Kasparov juntos”. No respondo, pero iba pensando en lo mismo...

domingo, 20 de junio de 2010

Recordando tiempos dorados

(Karpov y Kasparov)

Nota: se adelantó el horario de 6:00 PM a 4:30 PM (22/06/10)

Como un sueño hecho realidad, Karpov y Kasparov nos visitarán esta semana para promocionar el ajedrez en el Perú, gracias a las gestiones del Instituto Peruano del Deporte. De paso, las dos Ks vendrán a hacer campaña a favor de la candidatura de Karpov a la presidencia de la FIDE.

Ambos ex campeones mundiales estarán este martes 22 en el Coliseo Dibós desde las 4:30 PM. Una cita infaltable para quienes vimos, por cerca de una década, la disputa por la supremacía mundial entre estos dos extraordinarios jugadores, cuyos nombres están entre los mejores ajedrecistas de la historia, junto a nombres como los de Capablanca, Alekhine y Fischer.

Karpov y Kasparov protagonizaron la más prolongada rivalidad sobre el tablero en la historia del ajedrez. El estilo de Karpov, racional y lógico, con una marcada tendencia hacia posiciones claras en las cuales un cálculo preciso permitía encontrar la variante ganadora, contrastaba notoriamente con el estilo de Kasparov, marcadamente táctico y dinámico, con tendencia hacia posiciones complicadas, en las cuales el cálculo no bastaba para orientarse durante el juego, sino que debía ser auxiliado por la intuición.

La lucha entre las dos Ks fue una batalla de estilos que ha estado presente en toda la historia del ajedrez, desde el match entre Anderssen y Morphy, pasando por el match entre Capablanca y Alekhine. Una especie de choque entre tesis y antítesis que siempre ha producido un significativo avance en el ajedrez.

Para las dos Ks esa lucha terminó. De antiguos rivales han pasado a ser buenos amigos que se tienden la mano. Gracias a ello, tendremos la suerte de verlos juntos este martes. Una cita infaltable con un pasado dorado.

Para terminar esta breve nota, y como estamos en tiempos del Mundial, les dejo un video de Karpov con Maradona, del año 2005, cuando el genio ruso visitó al diez del fútbol más famoso de los últimos tiempos. Luego de su cita con el famoso diez, Karpov fue entrevistado, en el Programa Mañanas Informales de la TV argentina, por Jorge Ginzburg, conductor argentino quien falleciera el 2008.

¿Será que alguien de la TV local se anime a entrevistar a Karpov y Kasparov? Esperemos que sí.


Karpov con Maradona

domingo, 6 de junio de 2010

Final de LOST: See you in another life, brother!


Como más vale tarde que nunca, diré algunas pocas cosas sobre el final de LOST. A buena parte de seguidores de la serie no les gustó el final. Definitivamente no me encuentro en esa parte. El final de LOST me pareció uno de los mejores finales imaginables de la serie. Inteligentemente, creo, descansó no tanto en los secretos de la isla, que terminaron parcialmente revelados, sino en el drama humano de los personajes, que a lo largo de la serie ha sido el elemento principal que la ha distinguido de otras series de aventuras, ciencia ficción y fantasía (porque LOST tuvo de todo esto y más).

Los misterios de la isla, al menos los principales, fueron resueltos en los capítulos previos al final, y aun cuando al final quedaron no pocos cabos sin atar, el drama de cada uno de los personajes quedó resuelto y cerró el círculo. Gian Carlo Román hace un comentario muy interesante al respecto, en su blog el Ciudadano Pop, con el que coincido plenamente:

"Mucha gente se queja que no respondieron preguntas, pero miremos lo que pasa cuando los escritores deciden revelar misterios: terminamos con capítulos como el de Richard o el de Jacob y su hermano. ¿Son buenos? Sí, seguro. Puede ser. Pero no le pisan ni los talones a los mejores capítulos como The Constant y Exodus que tienen particularidad de ser justo dos de los capítulos que nos dejaron con más preguntas”.

El final fue justificadamente emotivo, pero sin caer en el sentimentalismo. El reencuentro entre varios de los personajes, que empiezan a despertar y a cobrar conciencia de que los unía una experiencia pasada y sobre dónde estaban en realidad, fue el principal ingrediente del capítulo final. Creo que fue muy consistente el rol que desempeñó cada personaje en la supuesta vida paralela (casi todo el mundo había asumido que era un mundo futuro alterno o un mundo paralelo, pero, al final, los productores se encargaron de demostrarnos que no era ni lo uno ni lo otro).

Me gustó el rol de Desmond en esta historia paralela, una suerte de Morfeo de Matrix, quien tenía la misión de despertar a cada personaje y hacerle caer en cuenta sobre la realidad en la que está (la muerte). Resultó consistente con sus habilidades en la isla. Me gustó, asimismo, la idea de que Jack haya sido el último en cobrar conciencia de dónde estaba, pues siempre se sintió responsable de sacar con vida de la isla a los seis sobrevivientes y, por tanto, debía ser muy reacio a aceptar que había fracasado (aunque sea sólo en apariencia). También, me gustó el hecho que, de los seis sobrevivientes, sólo Kate y James hayan logrado escapar con vida de la isla, pues eran quienes aún tenían asuntos pendientes con la sociedad. A su vez, me pareció inteligente que haya sido Jack el sucesor inmediato de Jacob (casi no había otra alternativa lógica), pero que terminara pasándole la posta a Hugo. Asimismo, me gustó que quedara bien plasmada la idea de que el paso por la isla de cada uno de los personajes que se reúnen al final en la capilla haya sido el suceso más importante sus vidas, sin importar si lograron escapar de la isla o si murieron en ella intentándolo. Y me gustó, especialmente, que no todos los misterios de la isla hayan sido revelados (¿qué ganábamos con ello?) porque, gracias a que no fue así, la isla preservará su encanto hasta después del final.

See you in another life, brother!

domingo, 2 de mayo de 2010

Reportaje de la TV Israelí sobre Judíos Mesiánicos

Este es un interesante reportaje de la TV israelí sobre los judíos mesiánicos en Israel. Como se sabe, los judíos mesiánicos son judíos conversos que reconocen a Jesús como el Mesías, pero no son considerados como judíos por la mayoría de judíos en Israel. Son, más bien, rechazados. Según el reportaje hay cerca de 15 mil judíos mesiánicos en Israel. Los mesiánicos consideran igual de sagradados el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento y que no hay contradicción entre ambos. Aunque no se les permita predicar con libertad, reclaman su derecho de poder difundir su fe libremente en su comunidad...

domingo, 25 de abril de 2010

Intuición y razón


Es un error nada infrecuente la tendencia a desdeñar el poder de la intuición dentro de un proceso de análisis racional. Un producto eminentemente racional puede haberse servido de la intuición, aun cuando nada en el producto final refleje rastros del aporte intuitivo. La ciencia, por ejemplo, está llena de historias que confirman el poder de la intuición. Muchos grandes inventos y descubrimientos científicos fueron producto de la intuición. De ella se valió Isaac Newton para vislumbrar lo que después, demostrándolo a través de un proceso racional, fue la famosa Teoría de la Gravitación Universal. De ella se valió también Arquímedes para demostrar el principio que lleva su nombre que determina la magnitud de la fuerza de empuje que experimenta un cuerpo sumergido en el agua. Y de ella se valió Einstein para formular su Teoría de la Relatividad. A Einstein se le atribuye, además, haber afirmado que la única cosa realmente valiosa es la intuición.

La intuición permite al científico orientarse hacia el sendero correcto o ver aquello que aún no es visible para el resto de mortales. Una poderosa intuición permite ver toda la figura que se oculta tras la ausencia de ciertas piezas de un rompecabezas, aun cuando haya pocas de ellas. Lo que para algunos puede significar una figura sin sentido, para alguien con un poderoso sentido intuitivo puede significar una figura completa. De la intuición se valen también los ajedrecistas cuando juegan al ajedrez. De ella se ha valido, como lo ha reconocido más de una vez, Kasparov para encontrar secuencias ganadoras durante una compleja partida de ajedrez.

Lo contrario también es cierto; es decir, que la intuición se apoye o fortalezca mediante un proceso racional, aunque esto sea más difícil de comprender. Me explico: nuestra capacidad intuitiva se potencia a medida que crece nuestra experiencia. (Según Kasparov, quien es incluso más radical al respecto, no se puede tener intuición en algo en lo que se tiene poca experiencia). Hay, necesariamente, un mecanismo racional que nos permita procesar nuestra experiencia y arribar a los convencimientos o cuasi-certezas con la ayuda de la intuición, tal vez a nivel subconsciente de manera que somos incapaces de saber que estamos, incluso, razonando. Por ejemplo, las imágenes que captan los ojos de un niño recién nacido significan poco o nada para él porque no puede distinguir las distancias entre objetos ni el sentido tridimensional y, por tanto, las figuras frente de él constituyen una masa sin una forma definida. Sólo la experiencia le permite a un recién nacido reconocer que los objetos se mueven y que tienen dimensiones. Por ejemplo, al captar que un objeto a medida que se aleja se reduce de tamaño y a medida que se acerca aumenta, le permite a éste entender que los objetos tienen dimensiones. Así, mientras mayor es nuestra capacidad analítica, mayor es la posibilidad de aprovechar nuestra experiencia; y mientras mayor es nuestra experiencia, mayor será nuestra capacidad intuitiva. El analizar nuestra experiencia nos permite entender cómo ocurrieron ciertos eventos y encontrar patrones de comportamiento en el mundo que observamos y, por medio de esos hallazgos, desarrollar nuestra intuición, apoyándonos en métodos racionales.

Dicho todo esto, sin embargo, no sabemos qué es primero, si la capacidad de razonar o de intuir, o si, más bien, ambas ocurren simultáneamente. Yo creo que, aun cuando no podamos tener certeza absoluta de la respuesta, lo que resulta innegable es que no sólo el poder de la razón sino también el poder de la intuición nos ayudan a comprender el mundo que nos rodea.

domingo, 11 de abril de 2010

"Dame tus ojos"

“Dame tus ojos”, de Marcela Gándara, tiene cerca de nueve millones de visitas en youtube, un número bastante significativo para cualquier canción, sea del género que sea. No es la única canción de Marcela cuyas visitas sobrepasan los millones, y eso no sólo porque haya un gran número de cristianos para los cuales sus letras puedan tener un significado especial, sino porque ella tiene una bella voz, una voz privilegiada.


Les dejo, además, “Supe que me amabas”, una canción que, a muchos cristianos, nos lleva al momento en que entendimos, al fin, el amor de Dios a través de Cristo.

"Supe que me amabas"

viernes, 9 de abril de 2010

Un lobo en treinta y tres palabras

(Ilustración tomada de la carátula del libro: "El gran libro del lobo feroz")


Últimamente he estado más distraído que de costumbre y dejado prácticamente mi blog de lado, respondiendo sólo algunos comentarios. Tras unas semanillas, lo retomo con un post express de un brevísimo cuento de Ana María Shua (Buenos Aires, 1951) de tan sólo 33 palabras, que extraigo de su libro “La Sueñera” (1984).

“Con una mueca feroz, chorreando sangre y baba, el hombre lobo separa las mandíbulas y desnuda los colmillos amarillos. Un curioso zumbido perfora el aire. El hombre lobo tiene miedo. El dentista también”.

lunes, 15 de febrero de 2010

Anhelo de Libertad



x Carlos Tovar

Una de las cosas que como seres humanos más anhelamos es ser libres. Concebirnos y sentirnos seres libres. Sólo en libertad podemos volcar la esencia de nuestro ser, manifestarla y proyectarla hacia los demás. Existir y sentir plenamente. Ser nosotros.

Lo primero que pensamos cuando anhelamos ejercer nuestra libertad es el poder decidir por nosotros mismos lo que queremos hacer y cómo queremos hacerlo. Ciertamente actuar así puede ser un ejercicio de libertad, pero también de esclavitud. Me explico: la libertar de actuar no es lo mismo que ser libres, aunque se tienda a asumir que se trata de lo mismo. Podemos actuar soberanamente, sin aparentes limitaciones, pero conducidos por nuestros recelos, fobias, impulsos o rencores. Lejos de ser libres terminamos arrastrando cadenas. La libertad, antes que nada, consiste en ser libres de sentimientos que nos encadenan, que nos atan de manera sutil pero profunda, que nos impiden ser verdadera y auténticamente nosotros y ser mejores personas.

La mayor parte de las veces, estos mutiladores de libertad aparecen tempranamente en nuestras vidas, siendo pequeños aún, tanto que muchas veces no somos capaces de darnos cuenta que están allí, que conviven con nosotros y que nos dominan. Con pequeños eslabones van construyendo cadenas que, con el paso del tiempo, tienden a ser gradualmente más largas y pesadas. Parecería incluso que es casi imposible crecer sin arrastrar alguna cadena.

Cuando somos niños somos más libres, pero también más susceptibles a que se nos causen heridas que luego nos quiten libertad, nos predispongan a ciertas conductas en nuestra vida posterior. Las heridas creadas en un niño lo pueden condicionar a actuar en su vida adolecente y adulta de manera destructiva para con los demás y para consigo mismo (lo destructivo termina siendo, además, autodestructivo). Conforme crecemos van haciéndose más fuertes o apareciendo nuevas, producto de malos hábitos desarrollados durante nuestra vida adolecente o adulta, o, repentinamente, producto de un trauma. Algunos podemos terminar siendo esclavos del rencor y la intolerancia. Algunos otros, de la mentira y la infidelidad. Otros, de la ira y los deseos de venganza.

Todos estos sentimientos son cadenas que merman nuestra libertad, y aunque tal vez son menos visibles que aquellas causadas por la dependencia al alcohol y las drogas, pero no menos esclavizadoras que ellas. Entre todas ellas hay tres grandes esclavizadores y mutiladores de nuestra libertad a las que me referiré: la mentira, el rencor y la codicia. Son cercenadores de nuestra libertad porque nos afectan en lo más íntimo y trastocan nuestra capacidad de relacionarnos con nuestros pares, de vivir en paz. Calan tan profundo en nosotros que a veces es difícil saber que están ahí, cimentadas a través de los años, desde niños, pero que, finalmente, terminan reflejándose en nuestros actos y en nuestra forma de actuar con el resto de personas.

El rencor nos ata y une a la persona que nos ofendió de una manera intensa. Por paradójico que resulte la persona que menos queremos tener cerca resulta ser la más cercana mientras guardemos rencor por ella. El perdón, por el contrario, nos libera. Nos libera incluso si la persona a la cual perdonamos no es consciente del daño que nos causó, o aun si ni le interesa nuestro perdón. Sin embargo, como el rencor es un sentimiento tan profundo y entremezclado con otros sentimientos, perdonar es mucho más complicado que el sólo desear perdonar. Sólo cuando nos damos cuenta que el perdón es primordialmente un acto de piedad hacia nosotros mismos, es que tenemos mejores posibilidades de ejercerlo como un acto de libertad. La mentira es también una gran mutiladora de nuestra libertad. Una mentira nos lleva a otra y a otra y a la construcción de una vida basada en el engaño y dependiente de él. Cuando mentimos somos incapaces de ser libres porque no somos capaces ni siquiera de ser libres de nuestras falsedades. Y pueden crecer al punto que llegamos a ser dependientes de ellas y creernos nuestras propias mentiras para poder sentirnos bien con nosotros mismos. Mentir es no aceptarse así mismo, avergonzarse de uno. La verdad, por el contrario, es liberadora y es, como explico luego, la mejor arma para empezar a ser libres. La codicia, por su parte, ata nuestra libertad a los deseos de riquezas, de lo material, matando el valor que debiéramos darle a nuestras relaciones personales porque condicionamos nuestro bienestar a lo material. Cuando codiciamos, nuestra necesidad y dependencia crece. Perdemos libertad. [El dinero no puede comprar nuestra libertad, sino, por el contrario, convertirse en una cadena más de dependencia. Las “libertades” que alcanzamos con dinero son falsas libertades. La comodidad no es libertad]. La codicia nos envilece, nos trae frustración, nos confronta con el resto y con la realidad. Nos trae ansiedad, nos quita paz.

No nacemos con estas cadenas, sino que se agregan nuestras vidas. Debemos sacarlas de nuestras vidas, si queremos ser verdaderamente libres. Para lograr una libertad que dependa más de lo que sentimos que de lo que hacemos, porque la libertad se manifiesta más en lo que sentimos que en lo que hacemos. Una libertad que debiéramos sentir aun si estamos entre cuatro paredes. Solos o acompañados. Con dinero o sin él. Para ello lo primero es aceptar que esas cadenas existen y que nos pesan. Encararlas con verdad. La verdad nos libera, nos quita peso de encima. Cuando nos confrontamos con la verdad es cuando empezamos a ser verdaderamente libres. La verdadera libertad que debiéramos desear, primero que nada, es aquella que aun en ausencia poder decidir a dónde ir o qué hacer, ―ya sea por limitaciones materiales, físicas o circunstanciales―, nos permite recuperar nuestra naturaleza y esencia. Nuestro ser humano. Y vivir en paz.

domingo, 7 de febrero de 2010

La fe no camina sobre cadenas


Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta la vida” es, además del slogan de la conocida campaña atea iniciada el año pasado en España, también el título del libro de Gabriel García Volte y Joan Carles Marset, dos escépticos que exponen sus dudas y objeciones a la existencia de Dios, en esta publicación de noviembre de 2009.

En general, tanto los argumentos a favor de la existencia de Dios como los argumentos en contra de ella sirven por igual a quienes creemos en Dios. Los argumentos en contra constituyen, cuando están bien sustentados, una forma de fortalecer nuestra fe, desafiándola y contrastándola. La ponen a prueba. Quizás por ello, cuando vi el libro me apresuré a leerlo para conocer qué razones exponía. Una de ellas es el argumento de que “[s]in la muerte, la religión no existiría, porque resultaría absolutamente superflua. Si el hombre fuese inmortal no necesitaría que nadie le susurrase al oído el sometimiento a ningún Dios” (Pág. 156). Sobre este argumento me gustaría hacer unos breves comentarios.

Para que lo que dicen los autores sea mínimamente consistente debiera suceder que todas las creencias religiosas deberían estar basadas en la creencia de un alma inmortal o una vida después de la muerte. Ello, sin embargo, no ocurre. La historia registra creencias religiosas que niegan la existencia de un alma inmortal y en la vida después de la muerte. Los saduceos, por ejemplo, creían en Dios, en el sentido mosaico, pero no creían en la vida después de la muerte, ni en la resurrección de los muertos. Para ellos la vida terminaba con la muerte, no había nada más ― es muy conocido un pasaje de los evangelios en los que Jesús debate con un grupo de saduceos sobre la vida después de la muerte―. Lo más curioso de todo es que en otra página de su libro, inadvertidamente, sobre otro tema, y como olvidándose del argumento en cuestión, los autores hacen referencia a la existencia de los saduceos, aunque sin nombrarlos. En efecto, cerca de treinta páginas más adelante los autores dicen: “En época de Jesús de Nazareth aún había judíos que defendían que no había vida después de la muerte, pues esta explicación no tenía justificación doctrinal en los textos sagrados” (Pág. 187). Una clara forma de auto dinamitarse el piso por parte de García y Marset. Y es que mientras el hecho que todas las culturas crean en la existencia de un ser superior resulta algo completamente normal para los creyentes, para los escépticos no. Para estos últimos ello tiene que ser explicado por alguna otra razón, distinta a la existencia de un ser supremo. Ese afán, creo, a veces los lleva a crear argumentos forzados como el que cito en el caso de estos dos autores. ¿Se olvidaron éstos de su argumentación inicial? Parece que sí.

Lo notorio, sin embargo, es que la argumentación de García y Marset se basa en una visión negativa de la fe. El consejo “deja de preocuparte y disfruta la vida” asume que la vida de los creyentes es afligida y aburrida. Como si la fe imposibilitara a los creyentes a disfrutar de la vida. Ciertamente, algunos creyentes, antes y ahora, han contribuido a que se tenga esa visión negativa de la fe. Algunas iglesias la han usado como una atadura, pesada y sufrida, que los creyentes deben estar prestos a cargar. Han proyectado un mensaje duro hacia las personas, confundiendo firmeza en la fe con dureza. Pero no son todas, y me atrevería a decir que tampoco la mayoría. Por otro lado, en mi experiencia personal, lo digo con franqueza, he conocido más gente feliz entre mis amigos creyentes que entre mis amigos escépticos. Incluso más libres, porque, aunque los dos autores lo desconozcan, una de las primeras cosas que la mayoría de recién conversos encuentra es la libertad.

martes, 2 de febrero de 2010

LOST: perdidos en la Isla otra vez



Conozco a por lo menos media docena de personas, entre ellas yo, que empezó a ver LOST cuando la serie tenía ya unas tres o más temporadas en el aire y que tuvo que soplarse todas las temporadas previas en una o dos semanas para estar al día con la temporada de ocasión. Recientemente, una amiga para quien LOST no significaba nada hace muy poco acaba de entrar al grupito nada pequeño de seguidores de LOST ¡mirando las cinco primeras temporadas en dos semanas! Y no es que haya estado de vacaciones sino que la serie sencillamente la atrapó. Cuando se trata de LOST eso es completamente creíble. La serie engancha en one.

Todo el mundo, o mejor dicho, para no exagerar, sus seguidores, tenemos muchas expectativas sobre cómo concluirá la historia de LOST. Salvo algunos tropiezos en la segunda temporada, que por suerte no terminaron por malograrla, las demás temporadas etuvieron notables y terminaron de darle consistencia a la serie. Una serie que ha cruzado varios géneros, tantos que bien podrían algunos decir que es una serie de aventuras; otros, de misterio; otros por allá, de historias sobrenaturales; varios otros, de ciencia ficción; algunos otros, de debates filosóficos y existenciales (lo místico versus lo racional, la lucha entre el bien y el mal); y no pocos, de romance (sí, también cabe ese género).

Muchas fichas han sido mostradas ya para la temporada final, pero quedan varias cosas por definir. Conforme se acerque el capítulo final la conclusión se hará más evidente y el final más predecible, por lo menos con respecto a todo el misterio que rodea a la isla. Espero que, en ese respecto, el final sea coherente y que el afán por sorprender al público no termine por crear un final sin sentido o forzado (se pueden hacer giros inesperados cuando quedan muchos capítulos para poner más piezas al rompecabezas, pero no tantos cuando quedan ya pocos). El arte de los creadores estará en manos más de su maestría para contar historias en las que más o menos se puede intuir el final [un arte que, dicho sea de paso, dominan a la perfección, si recordamos varios capítulos con ese corte, especialmente “LaFeur”, uno de los episodios con el final premeditadamente más previsible de la 5ta temporada, pero magníficamente contado de principio a fin], que en su maestría para crear giros inesperados. Además, no lo necesitan: la historia tiene otros elementos, además de los giros inesperados respecto a la isla, como el drama individual de cada uno de los personajes, que nos ha envuelto desde que comenzó la serie, que estoy seguro que el suspenso estará garantizado hasta el fin.

:)

domingo, 24 de enero de 2010

Conversaciones Absurdas (5)


Direcciones
x Carlos Tovar

- Señor, ¿conoce dónde queda el Edificio Valverde?

- Claro, joven, queda cerca. Vaya directo cuatro cuadras, luego doble a la izquierda tres cuadras y en enseguida doble a la derecha tres y llega justo donde está ese edificio. Está justo en la esquina.

- OK, ¡muchas gracias!

- De nada joven… ¡Espere! Otra forma más fácil de llegar es si avanza dos cuadras, luego dobla tres cuadras a la derecha, y finalmente cinco a la izquierda…

- No entiendo…

- ¿Qué no entiende?

- Querrá decir “tres cuadras a la izquierda”, ¿no?...

- No, a la derecha... mmm ¿yo pensé que usted no conocía dónde quedaba el edificio?

- No, no es que conozca sino…

- Entonces, ¿cómo sabe que no es tres cuadras a la derecha?

- Es que si inicialmente me dijo que suba cinco cuadras, doble a la izquierda tres cuadras y avance luego cuatro cuadras a la derecha, termino en el noreste; pero si luego, de la otra forma que me indica, me dice que avance dos cuadras, luego doble tres a la derecha y suba cinco a la izquierda, termino en el sureste. ¿Se da cuenta?

- Tiene usted razón. Es a la izquierda, tres cuadras a la izquierda… ¡Eso!

- Ok, grac…

- ¡Espere! Más fácil aun... ¿Ve esa enorme antena allá?

- Sí, ¿por qué?

- ¡Esa antena está justo sobre el edificio que busca!

- Espere, espere, esa antena está en el sureste, no en el noreste… o sea, en realidad, sí eran tres a la derecha…

- Verdad ¿no?, pero no importa si es sureste o noreste joven, lo que importa es que el edificio que busca está justo debajo de esa antena.

- OK, bueno, de esa manera llego al edificio Valverde… muchas gracias.

- ¿Valverde? ¿No dijo que era Velarde?

- No, no. Dije Valverde… busco el Edificio Valverde no el Edificio Velarde.

- ¿Está seguro?

- ¡Por supuesto que sí! No sé qué cosa será el Edificio Velarde, ¡yo quiero ir al Edificio Valverde!

- Uy, ese edificio no lo conozco, joven, al menos no lo he visto por acá nunca…

- Bueno, menos mal que me di…, digo, nos dimos cuenta a tiempo…

- Si, menos mal que nos dimos cuenta, pero déjeme preguntarle a mi sobrina que ella debe saber dónde está ese edificio que busca…espere un minuto…

- …..

- ¡Joven, ya sé dónde queda! … ¿Joven? ¿Dónde se metió?... Ah, seguro el joven se dio cuenta que sí buscaba el Edificio Velarde…

lunes, 11 de enero de 2010

Pablo recordando su camino a Damasco

(Imagen del filme "Pablo de Tarso, el último viaje", 2009)

x Carlos Tovar

Sudoroso y agitado recordó aquella vez que, complacido, vio morir a Esteban a pedradas. Recordó cómo, con autoridad y soberbia, había asentido la muerte de aquel hombre. Creía, entonces, que tenía que exterminar a todos y cada uno de esos herejes quienes se habían atrevido a seguir a un hombre a quien llamaban Salvador y afirmaban haber visto resucitado tras su crucifixión. A Aquél que se había atrevido a desafiar a los fariseos como él, dejándolos en ridículo más de una vez ante los ojos del pueblo. Recordó cómo, con celo, guardaba, al pie de la letra, los ritos heredados de los padres de sus padres para honrar a Dios, a quien tanto amaba. Recordó también cómo, camino a Damasco, persiguiendo a esos a quienes llamaba herejes, una Luz lo encegueció y oyó una voz preguntarle “¿Saulo, por qué me persigues?”. Y supo que era la voz de Aquél, y recordó que sólo entonces supo que Aquél a quien perseguía era el mismo a quien tanto amaba. Y recordó cómo desde ese día se había convertido de perseguidor a seguidor y perseguido, predicando el mensaje de Aquél a quien antes persiguió. Rememoró como Aquél había advertido que él, ahora perseguido, iba a padecer por Su causa. Y recordó que desde entonces dejó su antiguo nombre, Saulo, el cual significaba “el deseado”, por el otro, Pablo, que significaba “el más pequeño entre todos”, nombre con el que ahora todos los conocían y que llevaba con orgullo. Y se acordó cómo, tras su conversión, su gratitud por Aquél lo había vuelto peregrino, viajero incasable y epistolero en pro de una causa que varias veces, como hoy, lo había puesto al borde de la muerte. Recordó aquellos años que estuvo preso predicando la obra de Aquél, y todas las torturas, hambres y padecimientos que pasó por Su causa. Se dijo así mismo, como una vez se lo había escrito a sus hermanos en Roma, que no se avergonzaba del evangelio, porque era poder de Dios. Recordó las burlas que hacía la gente al mensaje de salvación que predicaba, pero se dijo así mismo, como se lo había dicho a sus hermanos en Corintio, que el evangelio de Aquél era escándalo para los judíos y locura para los gentiles, y se sintió reconfortado al pensar así. Pasó sus manos por sobre las marcas de látigo que le habían dejado sus perseguidores, viejos compañeros quienes antes lo miraban con respeto y ahora buscaban acallarlo, y volvió a recordar que Aquél había advertido lo que él iba a padecer por Su causa. Ahora que estaba punto de morir, se repitió para sí mismo lo que había dicho más de una vez, que el morir le sería ganancia; porque finalmente estaría ante la presencia de Aquel a quien ahora, y desde Damasco, llamaba Salvador. Ahora que se había decretado su muerte, que la sangre de sus hermanos era derramada por todos lados, recordó su viaje camino a Damasco y su conversión, y se sintió agradecido porque desde entonces, aunque había padecido mucho, había conocido a Aquél. Y recordó que ya no tenía de qué afligirse, que en un abrir y cerrar de ojos, cuando la muerte lo cubriese, estaría con Aquél que dio su vida para que él, y todos en los que en Él creen, vivan para siempre.

(Relato basado en la vida de Pablo, el apóstol de los gentiles)

viernes, 8 de enero de 2010

El caso de la FDPA: Hay que saber cuándo abandonar


Asurancetúrix, el bardo de la aldea gala de Asterix, tiene, como la historieta de este último personaje cuenta, las opiniones divididas sobre su talento para tocar la lira: él piensa que es genial y los demás que es un desastre. Me temo que algo así está pasando con el Presidente de la Federación Deportiva Peruana de Ajedrez (FDPA), Milton Iturry, y la comunidad ajedrecística peruana. Y como el pintoresco bardo, Iturry no se da por aludido.

Comprensiblemente, la reciente noticia de desafiliación de Perú de la FIDE, por incumplimiento de pago por parte de la FDPA, ha terminado de derramar el vaso de la paciencia de la comunidad ajedrecista peruana, la cual, a la cabeza de Julio Granda, ha pedido que su presidente dé un paso al costado y deje el cargo. No se trata sólo de un simple descuido, sino de uno que refleja mucho de lo que está detrás: la escasa capacidad gerencial de la actual FDPA. [Antes de proseguir, debo decir que no me agrada lapidar a nadie, y esta nota en nada lo pretende, pero tampoco me siento cómodo quedándome callado en un tema como éste, que viene afectando la carrera de una serie de talentosos jugadores peruanos].

Ya en el 2008 Iturry causó una serie de críticas entre la comunidad ajedrecística peruana porque el Perú, por primera vez en muchísimos años, quedó fuera de las Olimpiadas de Ajedrez celebradas ese año (ver). En aquella oportunidad, lejos de aceptar su error, a través de un comunicado en la página web de la FDPA, Iturry dio explicaciones insatisfactorias y confusas y, en una reacción inverosímil, trató de echar la culpa a dos personas que nada tenían que ver con la directiva y mucho menos con la responsabilidad de gestionar y obtener los recursos necesarios para hacer posible la participación de Perú en las Olimpiadas en Dresde.

En el Perú, los recursos para el deporte ciencia han sido siempre escasos, pero todos los presidentes previos a Iturry consiguieron enviar al equipo peruano a las olimpiadas de turno. Si habían cosas que no podía dejar de hacer una directiva de la FDPA, una de ellas era, precisamente, asegurar la participación del equipo peruano en las olimpiadas. Pero la actual federación fue incapaz de enviar un equipo y ahora, como confirmando esa incapacidad, ocasiona que la FIDE nos desafilie.

Estas dos cosas, la ausencia de Perú en las últimas olimpiadas y la desafiliación, no son hechos aislados. Para nada lo son. Actualmente hay, por ejemplo, también gran descontento entre los ajedrecistas locales ante el bajo número de torneos. La actividad ajedrecista local se ha reducido y no ha aumentado, contrariamente a lo indicado por Iturry. Los resultados logrados por los hermanos Cori y Emilio Córdova nada tienen que ver con su gestión sino, más bien, son productos del esfuerzo individual o familiar de estos jugadores. Sin embargo, ayer, en una entrevista que un diario local le hizo a Iturry, leí con asombro cómo éste acreditaba a su gestión las conquistas de los hermanos Cori, diciendo: “En mi periodo ha habido grandes logros, como los conseguidos por los hermanos Cori” (ver). La verdad es que la actual directiva de la federación de ajedrez tiene tanto mérito en los logros de los hermanos Cori como lo tiene en el de Kina Malpartida, boxeadora peruana quien hace un año se convirtió en campeona mundial en la categoría superpluma.

Iturry ha pedido disculpas diciendo que este impase (la desafiliación) no volverá a suceder, pero ajedrecistas destacados, -basta mencionar entre ellos a Julio Granda, la voz más reconocida-, han pedido su cabeza. El día de ayer al arribar a Lima, Julio ha declarado: “Me parece que es una gran irresponsabilidad de su parte. Él (Iturry) lo sabía con anticipación. Esta es una gestión que no tiene el mínimo apoyo de los ajedrecistas y como tal, lo más sensato sería renunciar” (ver). En otra entrevista, Granda cuestiona también la forma en la que fue elegido Iturry, haciendo referencia a un tema que es vox populi (ver).

Lo increíble del caso es que Iturry no parece darse por aludido por el descontento que ha generado y dice que seguirá a la cabeza de la FDPA. Yo también creo que debe dar un paso al costado. Sería una actitud elegante y una muestra mínima de sensibilidad ante el malestar de la comunidad ajedrecística por todo lo que va de su gestión. Sería un grave error de su parte mantenerse en el cargo, haciendo oídos sordos, cuando casi toda la comunidad ajedrecista peruana pide que se vaya. Sería como seguir jugando una partida absolutamente perdida, con sólo el rey y ninguna otra ficha, como demostrando ignorancia respecto de las leyes del ajedrez y una falta de respeto a su rival.

Iturry debería evitar hacer con la comunidad ajedrecista lo que Asurancetúrix hace con la aldea gala: persistir en tocar su lira aun cuando toda su aldea le pide que no lo haga. En el ajedrez (y en la vida) hay que saber cuándo abandonar.

martes, 5 de enero de 2010

"Un cactus suaviza..."



Como el año pasado, abro mi primer post del año con una canción. Entre tantas canciones es difícil escoger una, así que me limité a escoger una de uno de mis cantantes favoritos, Gustavo Cerati. Se trata de "Cactus", de su último disco, Fuerza Natural (2009). Para mí, esta canción es una de las mejores de este artista, en cuanto a letra y música. El video corresponde al concierto que dio Cerati hace poco en Buenos Aires, el 20 de diciembre último, y lo acaba de subir JeanmDC al youtube.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Vidas Escaqueadas


x Carlos Tovar

¿Que cómo cabe tanta vida y color en un mundo blanco y negro como el tablero del ajedrez? No lo sé, pero cabe y he visto discurrir, a través de ese mundo, un sinfín de historias de vidas colectivas e individuales. He visto, con pena, a un peón aferrarse a su existencia en la septuagésima etapa de su vida, esperando una corona que nunca llegó; y a otro, desesperado, corriendo a doble paso en auxilio de su Rey, dispuesto a entregar su vida por su monarca. He contemplado a otros tres, corajudos, vencer a todo un ejército, sin amedrentarse ante un enemigo más poderoso; pero también he observado, incrédulo, cómo un peón traicionaba a su bando, protegiendo el castillo del enemigo, para luego ser aniquilado por éste. He admirado cómo un caballero sacrificaba su vida por la de sus compañeros, incursionando en el campo enemigo, para terminar devorado, aunque no en el olvido; y cómo otro entraba en un castillo troyano y desde adentro forzaba la rendición del enemigo. He sido testigo de cómo un sordo alfil se largaba a una muerte segura, desobedeciendo las órdenes del rey; y cómo otro, ni bien iniciado el combate, se adentraba al campo rival paralizando a las huestes contrarias. He visto a un castillo derrumbarse ante el ataque de un pequeño hombre, aprendiz de caballero, pero valeroso; y a otro servir de escudo a su rey, hasta que le quitaron el último ladrillo. He observado cómo una reina, valerosa, emergía victoriosa en una incursión en el campo enemigo, sin más armas que su inteligencia y valor; y a otra volver a la vida y vencer a sus victimarios y lograr una victoria inesperada. He sido testigo de cómo un rey, abatido, lloraba por la pérdida de sus huestes, e impotente veía al ejército enemigo hacer trizas a sus caballeros; y a otro, desesperado, cruzar el mundo entero, en diagonal, para proteger a sus peones, lo único que le quedaba de su otrora poderoso ejército. He observado cómo otro rey, pese a estar rodeado de enemigos, resistió tenazmente y logró ahogar las ambiciones de victoria de su enemigo; pero también a un rey cobarde que, por negarse a salir a defender a su ejército, terminó perdiendo lo poco que tenía. He observado a dos fatigados reyes firmar las paces, tras perder a casi todos sus hombres, resignados a regresar a casa con las manos vacías. Y he sido testigo de cómo un ejército completo observaba, impotente e incrédulo, cómo su monarca era raptado y arrastrado hasta el campo enemigo, para ser ejecutado en él ante la mirada atónita de todos. He visto un sinfín de historias, de vidas escaqueadas, pero, por sobretodo, he visto a dos personas, escapando a sus propias vidas y apoderándose de unas que no les pertenecen, reproducir, incansablemente, unas vidas tan atribuladas y finitas como las suyas. Hasta que la muerte o el reloj del tiempo los detuviera.

Gracias


Meditando sobre el regalo más importante que he recibido en mi vida, la gracia de salvación a través del sacrificio de Jesús, he pensado en todas aquellas personas que sembraron y compartieron, de muchas maneras, la palabra de Dios conmigo. Todas ellas han sido una bendición en mi vida. Recordando a las más cercanas, quiero agradecer a todas ellas, así, en silencio, pero con sinceridad.

A ustedes So y Si, mis hermanas de carne y espíritu, a las que amo y agradezco haberme compartido, desde el amor, el mensaje de Jesús, aun cuando durante años desdeñé sus palabras, como diciendo “aunque Jesús puede ser todo lo que ustedes dicen, yo no lo necesito para vivir”. Y pasaba de casi todo lo que me decían. A ti So, por ser la primera en mi familia en creer, cuando con quince años, nos sorprendiste a todos diciendo que te habías vuelto cristiana. (Revolucionaste todo en casa, hermana). Y por satisfacer, aún hoy, mi curiosidad en cuanto a algunos pasajes bíblicos y a los fundamentos de la fe. Porque en todo ese tiempo sembraste la Palabra en mí. A ti Si, por hablarme con todo ese amor que me ha calado hondo. Por tu anhelo de tener una familia cristiana, que comparto, y por orar incansablemente por mí durante todos estos años. (Aquí estoy, hermanita). Por todas las cartas que me escribiste y que ahora llevo conmigo, porque me reconfortan, me dan dicha. A Fr y Ce, por ser como son, por ser auténticos y por ser hombres de verdad. Porque tengo mucho que aprender de ustedes. A ti querido amigo Ce, que no sé por dónde andarás, y a quien ahora recuerdo porque fuiste el primer amigo cercano que se convirtió en cristiano, en la época del cole, con 13 años. A ti mi entrañable amigo Al, por enseñarme tanto, por reflejarme el amor de Cristo, por tu amistad y aprecio. Has sido una bendición en mi vida. A ti abuelita Ju, madre de mi madre, que acabas de partir. Porque eres la primera imagen que tengo de una persona de mi familia leyendo las Escrituras y hablando de Dios desprovista de toda religiosidad, pero rodeada de mucha humildad y fe. Y como no, a ti madre, porque pensando distinto de tu hija mayor, nunca le prohibiste creer en lo que creía (siempre has sido así, viejita) y porque quince años después, tú también la acompañaste en ese viaje. Y por tenerme siempre en tus oraciones, incluso ahora que caminamos juntos en la fe. (Te amo). Y sobre todo, te agradezco ti Señor. Por tu gracia salvadora, por haberme dado la oportunidad de conocerte y aprender a amarte, desde mi imperfección. Porque estos dos años contigo han sido los más importantes de mi vida, los de mayor aprendizaje. Los años que se quedarán conmigo. Porque me estuviste llamando durante largo tiempo y yo ignorándote. Porque sé, porque es una promesa tuya, que tu mano no me soltará jamás.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Carlsen tras los pasos de Fischer


En el ajedrez este ha sido el año de Magnus Carlsen, quien acaba de cumplir 19 años. Extraoficialmente es ya el número uno del ranking mundial de ajedrez. La lista de la FIDE a ser publicada en enero debe confirmar esto. Nunca antes nadie ha liderado el ranking mundial a esa edad.

El ajedrez vive la era de Carlsen, no tengo duda de ello. Esto puede sonar un poco prematuro, pero cederé a la tentación de decirlo: Carlsen tiene todas las cualidades para escribir su nombre al lado de grandes como Capablanca y Fischer. Es, como ya lo he dicho antes, el nuevo Bobby Fischer (leer "Carlsen sobre Fischer" y "Carlsen y Fischer"). Como Bobby, a una edad temprana, su juego presenta una enorme madurez; tiene una excepcional capacidad de cálculo que le permite ver casi siempre más que sus rivales; posee un juego activo siempre en busca de la iniciativa pero sobre la base de sólidos preceptos posicionales; juega maravillosamente bien todas las fases de las partidas; y tiene una actitud ganadora en el tablero.

Sobre esta última cualidad, la actitud ganadora, Carlsen, quien antes ha confesado que intenta imitar el estilo de Bobby Fischer, acaba de decir, con cierta modestia, según una nota de Leontxo García para El País, lo siguiente: “Intento mantenerme fiel al espíritu de Fischer. No ya en mi estilo de juego, que es menos espectacular, pero sí en su actitud combativa, procurando crear algo interesante en cada partida. En este torneo de Londres me he arriesgado bastante más de lo prudente y eso hace que el triunfo sepa mejor”.

En esta nota leemos que su ahora entrenador, el gran Kasparov, dice de Carlsen: “Con frecuencia, cuando analizamos juntos, su idea me parece incorrecta, pero no digo nada. Un rato después veo que él tenía razón". Un comentario muy revelador.

La meta de Carlsen: ser campeón mundial en el 2011. Yo estoy convencido que sólo si pasa algo inesperado Carlsen tendrá que esperar un ciclo más. Asimismo, calculo unos 3 años para que, como la Crónica de una muerte anunciada, Carlsen bata el record 2851 ELO establecido por Kasparov, quien a su vez batió el de Fischer (2785). Existe, claro, una inflación de los ELOs que hace que ellos tiendan a crecer y ser “batidos” con el tiempo, pero, deportiva y sicológicamente, termina siendo importante ostentar dicho récord.
Y me atrevo a pronosticar que gracias a una conjunción de actitud, estilo de juego y capacidad, que sólo he visto en Bobby, Carlsen podrá hacer algo más que solía hacer Bobby: arrasar a sus rivales por scores inauditos como los de 6-0. Estoy seguro que Carlsen tendrá triunfos de esa magnitud. Es cuestión de esperar.

martes, 22 de diciembre de 2009

Un pastor "En la Boca del Lobo"

Navegando por el internet encuentro esta vieja entrevista que César Hildebrandt le hace a Robert Barriger, pastor de la iglesia Camino de Vida, cuando el periodista dirigía el programa En la Boca del Lobo. La entrevista empieza con cifras sobre violencia, alcoholismo, crímenes y demás problemas de la sociedad, en los cuales la participación y responsabilidad de los hombres es abrumadoramente alta. En la entrevista el Ps. Robert explica en qué consiste la “Red de hombres latinoamericanos” y qué busca hacer...



sábado, 19 de diciembre de 2009

Sin bola de cristal


Ayer leyendo Peru 21 me encuentro con una entrevista a Josie Diez Canseco (JDC), una de las astrólogas más conocidas en el medio peruano, que me ha causado gracia. En las dos últimas preguntas, el entrevistador, Gonzales Pajares, le pide a ésta sus profecías sobre lo que le espera al Perú y al Mundo en el 2010. Sus respuestas si no son ambiguas, son más predecibles que el pasado. ¡ Devuélvenos la plata brujita, nos has leído la mano y nos has dicho que tenemos cinco dedos !

Ante la pregunta sobre qué le espera al mundo en el 2010, JDC responde: “Se van a romper muchas alianzas, muchos pactos, muchos convenios. En el plano personal, se producirán muchos rompimientos de parejas, de matrimonios”. ¿Qué tipo de predicción es ésta? El adjetivo muchos es muy conveniente para hacer una pseudo-predicción. Muchos no significa absolutamente nada en este contexto [Por ejemplo, no me dice si será un número mayor o menor que en el 2009. Además, no creo que nadie conozca esa estadística]. Todos los años se rompen alianzas. Y sobre los rompimientos de pareja, acá por poco le faltó decir “el 2010 se descubrirá que la Tierra es redonda”.

Veamos cómo continúan las predicciones de JDC, quien a continuación agrega: “Se discutirá qué significa un matrimonio, un compromiso. Viene un año de cambio de conciencias”. A ver, a ver, ¿acaso ignora JDC que esa discusión se viene teniendo hace mucho? “Y, ojo, aunque por allí se diga, el 2012 no es el fin del mundo, sino una época de toma de conciencia del ser humano, quien tiene que reaccionar para proteger el planeta”. Esto me dejó estupefacto. ¿Acaso cree JDC que siquiera una décima parte del planeta cree que el fin del mundo se producirá el 2012? A parte de Hollywood, claro. Y eso de predecir que el 2012 será una época de toma de conciencia para proteger el planeta, digamos, ¡es decir nada!, porque esta toma de conciencia es un proceso que, aunque lamentablemente lento, se viene forjando desde hace años. [Por cierto, muy generosa la brujita, le preguntaron por el 2010 y se fue hasta el 2012]. Yo también predigo que el 2013 será un año de toma de conciencia. Y el 2014, el 2015, y 2016. Predigo que el 2020 habrá menos agua en el planeta, que habrán menos nevados, etc. etc. etc. Y sin cobrar.

Sigamos y veamos qué más dice JDC: "Obama seguirá perdiendo credibilidad. La guerra seguirá". Cualquier persona con un mínimo de interés por las noticias internacionales sabe que Obama seguirá perdiendo credibilidad y que la guerra continuará. Y Obama perderá credibilidad no sólo por continuar con la guerra sino porque cuando fue elegido la gente lo puso en un pedestal y depositó en él demasiadas esperanzas, como si se tratara de un dios. JDC termina sus predicciones sobre el mundo diciendo A pesar de esto, no será un año malo para el 2010. Y claro pues brujita, comparado con lo que le tocó vivir al mundo el 2009, el 2010 no será un mal año.

Si las respuestas anteriores te causaron gracia, espera a leer las predicciones de JDC para Perú. Ante la pregunta “¿Cómo le irá al Perú?” JDC responde: “Será un buen año. El rebrote terrorista será controlado, la economía irá muy bien, habrá mayor estabilidad laboral. La campaña electoral será feroz: destacan dos hombres y una mujer. No es Lourdes Flores, es Keiko. Uno de los hombres es un ex presidente. Eso sí, habrá segunda vuelta”. İPLOP! ¿Qué destacan dos hombres y una mujer? ¿Y esa mujer no es Lourdes sino Keiko? İPero si todos sabemos que la Keiko anda primera en las encuestas y Lourdes ni aparece! ¿No será Toledo ese ex presidente, que por cierto, por ahora anda cuarto y que algunos avispados analistas políticos le dan buenas posibilidades para estar entre los primeros lugares en las elecciones presidenciales del 2011? Eso de que habrá segunda vuelta, pues vaya, muy difícil de prever no es, ¿no? Especialmente porque el voto anda muy dividido. Finalmente, sobre las predicciones de que la economía peruana irá muy bien el 2010, digamos, después de este año de crisis y señales de recuperación como que no se necesita ser adivino para decir algo así.

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Bromas aparte, yo creo que, de una u otra manera, todo esto de la adivinación es una farsa, como escribí hace no mucho (Leer: "La farsa de la adivinación")

viernes, 18 de diciembre de 2009

La pre-existencia de Cristo

(Jesús Adrián Romero: "No es como yo")

Hace casi un año publiqué un post sobre el nacimiento de Cristo y un amigo mío me hizo un comentario muy pertinente sobre que mucha gente ignora que para los cristianos Cristo no nació hace dos mil años, en el sentido estricto de existir, sino que vino a la tierra, lo cual es distinto. Ciertamente, para los cristianos Cristo existió siempre como Dios mismo. Juan, en su evangelio, deja clara la pre-existencia de Cristo al decir “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1). [El “principio” en Dios es “siempre” porque Dios no tiene principio]. Y más tarde dice "14 Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad". Obviamente, todo esto tiene que ver con el hecho que el Verbo, Jesucristo, es divino.

Me quedo asombrado cuando escucho a muchas personas repetir con gran facilidad, a raíz de la novela “El Código Da Vinci” de Dan Brown, que la deidad de Cristo fue recién establecida en 325 d.C. en el Concilio de Nicea y que antes de ese concilio no era así. He escuchado decir a estas mismas personas que en ninguna parte de la Biblia se dice que Jesús era Dios, pero, al rato, me doy cuenta que desconocen pasajes básicos como el de Juan. Y, como veremos, este versículo no es el único que hace clara alusión a la Divinidad de Cristo. Y tengamos presente que los evangelios fueron escritos entre 20 y 30 años después de la partida de Cristo, no tres siglos después durante el Concilio de Nicea, y se dispone de una gran variedad de copias griegas, alrededor de 5000 (cinco mil), muchas más que de cualquier libro de la antigüedad, que permiten confiar en la fidelidad del nuevo Testamento.

Los evangelios tienen varios pasajes alusivos a la divinidad de Cristo, algunos sutiles, otros más directos. Por ejemplo, el hecho que Jesús perdonó pecados, cosa que ni Moisés, el más grande profeta judío, hizo porque perdonarlos sólo es potestad de Dios. Jesús recibió adoración, cosa reservada sólo a Dios. Jesús, en varios pasajes de los evangelios (por ejemplo Juan 10:11), se llama a sí mismo el “Buen Pastor” como es llamado Dios en el Antiguo Testamento, en el Salmo número 23.

Pablo, por su parte, hace muchas referencias explícitas a la divinidad de Jesús, como por ejemplo en su carta a los Filipenes en la cual hablando sobre Jesús dice: "6 aquel quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. 7 Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos" (Filipenses 2:6-7).

Hay otros pasajes mucho más sutiles sobre la divinidad de Jesús, como cuando Jessús les dice a los judíos que “58—Ciertamente les aseguro que, antes de que Abraham naciera, ¡yo soy!” (Juan 8:58), tras lo cual éstos buscaron piedras para tirárselas. ¿Por qué? porque “Yo soy” era el nombre de Dios. Fue la forma como Dios se presentó ante Moisés cuando éste le preguntó su nombre (Éxodo 3:14). Los judíos entendieron a qué se refería Jesús, haciéndose Dios, para ellos había cometido herejía (Jesús no dijo, por ejemplo, “yo era” sino que eligió la forma en que Dios se presentó ante Moisés). También está el pasaje, bastante sutil, que narra que cuando los soldados romanos fueron a buscarlo para llevarlo ante las autoridades romanas, preguntaron quien era Jesús de Nazaret y “[c]uando Jesús les dijo: «Yo soy», dieron un paso atrás y se desplomaron” (Juan 18:6)....

Otro tema revelador es que en muchos otros pasajes Jesús se refiere a sí mismo como el Hijo del Hombre, haciendo alusión al libro profético de Daniel en el Antiguo Testamento (Daniel 7:13-14), el cual habla de un ser de aspecto humano (Dios Hijo) el cual recibe adoración y dominio eterno tras ser llevado a la presencia del Anciano de Días (figura simbólica de Dios Padre). En todo el Antiguo Testamento Dios deja claro que sólo él, y nadie más que él, merece adoración.

Estos son sólo unos pasajes, de los muchos que hay, que hacen un referencia a la divinidad de Jesús. Termino mencionando que su nacimiento, aproximadamente dos mil años atrás, no fue otra cosa que el cumplimiento de todo un conjunto de profecías, como aquella de Isaías (7:14), 700 aC, la cual dice que “14 Por eso, el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamará Emanuel”. Y Enmanuel, en hebrero, significa “Dios con nosotros”...

martes, 15 de diciembre de 2009

Momentos estelares de la historieta en Lima

Ilustración de la contratapa del libro "Mundo Karry"

La historieta tuvo momentos estelares en la última edición de la Feria del Libro Ricardo Palma.

Primero, Juan Acevedo fue elegido como uno de los dos homenajeados de esta edición de la feria, en virtud a su trayectoria artística de 40 años. Segundo, se presentó “El Cuy, todas sus aventuras”, en un esfuerzo editorial de Ediciones Contracultura de Bejamín Corzo, gracias al cual celebramos, como debía ser, los 30 años de el Cuy: con todas sus aventuras. Tercero, se presentó el excelente libro de humor gráfico “Mundo Karry” de Julio Carrión "Karry", un esfuerzo editorial conjunto de Ediciones Contracultura y La Comiteca de José “Chiqui” Vilca. La calidad del libro es espectacular e incluye varios trabajos que fueron premiados internacionalmente. La presentación de Karry convocó a lo mejor del humor gráfico nacional. Prácticamente sólo faltó Heduardo. Cuarto, “El Cuy, todas sus aventuras” se convirtió en el libro más vendido de la feria (¡Espectacular!). Un premio a la apuesta por la historieta peruana por parte de Benjamín. Quinto, se recibió la visita de Ariel Olivetti, dibujante argentino exclusivo de la Marvel, quien dictó un taller sobre dibujo de historietas y cerró su jornada con una charla (ver amplia cobertura de La Nuez) que desbordó el auditorio principal.

Presentación de Ariel Olivetti

Les traigo cuatro videos de la presentación de Olivetti que he subido al youtube. La charla fue espectacular. Una gratísima impresión dejó Olivetti en el público y no sólo por su gran talento que ya todos conocíamos a través de sus ilustraciones para la Marvel (Olivetti es sencillamente, y desde hace tiempo, uno de los más brillantes ilustradores de superhéroes que existen en la actualidad), sino también por su enorme empatía, carisma y sencillez.

Acompañado e interpelado por Giancarlo Román, "Ciudadano Pop", Olivetti habló sobre sus inicios como dibujante; su entrada en la Marvel; sus personajes favoritos para dibujar y aquellos que, gustándole, detesta ilustrar; sus proyectos futuros; sobre El Eternauta (en un acto de “sincericidio”, como él mismo lo llamó, dijo que no le gustó, dejando sorprendido a gran parte del público); el futuro del cómic frente a lo audiovisual; etc. Olivetti habló de todo y respondió a las preguntas de un público de todas la edades.

Una transcripción y edición de la charla, bastante recomendable, ha sido realizada por Gabriel Zárate de “Fuga Historietas” en cinco entregas.

Ariel Olivetti en Lima


Video 2: http://www.youtube.com/watch?v=dOnXANclbbU
Video 3: http://www.youtube.com/watch?v=SdEyLH71NPA
Video 4: http://www.youtube.com/watch?v=AVilgEsqt6Y

martes, 8 de diciembre de 2009

Charlando con el MI Oscar Quiñones

Hoy en día, viendo los éxitos de la nueva generación de ajedrecistas peruanos, cosa que como aficionados nos hace felices a todos, es importante mirar hacia atrás y preguntarse: ¿De dónde venimos? ¿Quiénes escribieron la historia del ajedrez peruano? Canal (1896-1981) es un punto de partida obligado, pero entre él, Granda (1967) y Jorge y Deysi Cori (1995 y 1993, respectivamente) el Perú tiene muchos personajes a los cuales agradecer. Jugadores como Felipe Pinzón (1917), Julio Sumar (1933-2007), Orestes Rodríguez (1943) y Oscar Quiñones (1941), por mencionar sólo a algunos jugadores de épocas que ahora resultan lejanas, inscribieron su nombre en los escaques de la historia del ajedrez peruano.

Pensando en eso, hace tiempo que quería hacer una nota sobre el Maestro Internacional (MI) Oscar Quiñones, quien fuera 5 veces campeón nacional y dominara la escena ajedrecística peruana gran parte de los 60s. Y quien, además, brillara representando al Perú en torneos internacionales por la calidad de su juego. Especialmente recordados son sus empates contra dos de los mejores ajedrecistas de los 60s, Stein y Brostein, este último uno de los campeones sin corona de la historia del ajedrez. Quiñones tiene partidas de gran factura tanto a nivel nacional como internacional. Además de las competencias individuales, ha participado en las Olimpiadas de Tel Aviv (1967), Siegen (1970) y Skopje (1972). Ya alejado de la competición, Quiñones ha sido capitán del equipo que participó en las Olimpiadas en Salónica, Grecia, en 1988. Durante aproximadamente 15 años nos hizo entrega de recordadas columnas semanalas de ajedrez llamadas "Frente al tablero" y "Entre las Torres". Actualmente es entrenador de ajedrez en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

Con la idea de hacer una nota, unos meses atrás, en un almuerzo entre amigos y ex jugadores de la PUCP, en el cual nos reunimos con el MI Quiñones, grabé algunos pasajes de nuestra charla, con el fin de registrar información valiosa sobre él. Viendo luego los videos, me pareció más interesante publicar dos videos con pasajes de esa charla, en tanto podemos enterarnos de boca del propio Quiñones una serie de aspectos importantes sobre su vida y carrera deportiva. Además, porque como notarán, Quiñones tiene una gran locuacidad y una viva memoria para narrar pasajes de su vida y experiencia deportiva, que se perderían en una nota torpe que seguro yo haría.

Contando con la venia del MI Quiñones para hacerlos públicos, les presento dos videos que considero documentalmente muy valiosos. En la charla estuvimos ajedrecistas universitarios de distintas generaciones de la PUCP. Partiendo a la derecha del “Maestro”, como le llamamos, estuvimos Jorge Padilla, Renzo Gutiérrez, Hugo Padilla y quien escribe.

El primer video tiene un énfasis más personal. En éste, el “Maestro” nos habla sobre su primer encuentro con el ajedrez, en un viejo club de la Avenida La Colmena, y descubrimos que, asombrosamente, empezó a jugar tardíamente, a los 15 años, lo que resulta sorprendente considerando que a los 18 años era ya uno de los mejores jugadores del país. Nos enteramos, también, que tuvo que empezar a trabajar a los 19 años y se vio obligado a alternar su pasión por el ajedrez con el trabajo en un banco. Nos cuenta, asimismo, sobre sus viajes a los torneos internacionales. En otro pasaje, nos narra algunos detalles de sus enfrentamientos con su gran rival Orestes Rodríguez. Y, como no podía faltar, nos cuenta sobre su decisión de alejarse del tablero, relativamente de forma temprana con respecto a la mayoría de ajedrecistas profesionales.

El segundo video tiene un énfasis más deportivo. El "Maestro" nos cuenta sus impresiones y anécdotas sobre Smyslov (su jugador favorito), Tal, Stein, Brostein, Geller, Konstantinopolsky, Bondarevsky, que seguro serán de mucho interés para los aficionados.



lunes, 7 de diciembre de 2009

"LOST" en un mundo escaqueado

Buenísima está la promoción de la útima temporada de LOST, elaborada por la TV española, basada en el hecho de que no sólo los "perdidos" han venido siendo manipulados, sino prácticamente todos los personajes, incluso aquellos que pensábamos que eran los supuestos manipuladores (Ben, los nativos o Whitmore) quienes no han sido nada más que meros peones de un tablero de ajedrez. La lucha, como en el ajedrez, es entre dos, pero no entre Ben y Whitmore, sino, probablemente, entre Jacob y el tipo con el que éste charla sentado frente al mar en el último episodio de la 5ta temporada (¿El humo negro?).

No hay, como notarán, ninguna escena nueva, sino escenas ya vistas, ajedrezadas gracias a la tecnología digital. Pero el resultado es notable. Tanto que al parecer ha gustado en los Estados Unidos.

El texto que acompaña a la promoción es el siguiente:

"Dijo el sabio
La vida es un tablero de ajedrez
de noches y días
donde Dios con hombres como piezas juega
mueve aquí y allí
da jaque mate y mata.
Y pieza por pieza vuelve a ponerlos en la caja
pues hay un destino para la pieza
para el jugador
y para Dios"

No he podido averiguar si el texto es original o tomado de alguna parte, pero me hizo recordar a algunos pasajes del poema de Borges dedicado al ajedrez ["(...) También el jugador es prisionero / (la sentencia es de Omar) de otro tablero / de negras noches y blancos días. / Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. / ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza / de polvo y tiempo y sueño y agonías?]

Actualización (8 de diciembre): Algunos sites y bloggers indican que el texto es el poema "Rubaiyat", escrito por Omar Khayyam en el siglo XII. Esta información no es exacta porque el texto usado en la promo de la TV española no toma literalmente el poema de Khayyam, sino que se ha basado en un verso de él (verso 270). El poema completo consta de 500 versos y diferencia del de Borges su tema no es el ajedrez.

Rubaiyat verso 270
"We are but chessmen, destined, it is plain,
That great chess-player,
Heaven, to entertain;
It moves us on life's chess-board to and from,
And then in death's dark box shuts up again".

Es evidente que la promo española de LOST toma también algo del poema de Borges (la referencia a las noches y días). En todo caso, el resultado es notable.