martes, 21 de agosto de 2007

"Nido de Ratas" (1954)


(Titulo original: On the waterfront)

x Carlos Tovar

Esta película, dirigida por Elia Kazan y protagonizada por Marlon Brando, constituye uno de los clásicos del cine americano. Reunió por segunda vez a estos dos afamados hombres del séptimo arte, quienes habían obtenido un rotundo éxito con “Un Tranvía Llamado Deseo” (1951).

Brando interpreta a Terry Maloy, un ex-boxeador y miembro de un sindicato portuario de New York, quien es testigo del asesinato de un sindicalista por parte de los propios líderes del sindicato. Maloy, el único testigo del homicidio, se niega a acusarlos porque no quiere ser considerado un delator. Conforme transcurre la trama, sin embargo, el dilema entre acusar a los asesinos y mantenerse fiel al sindicato se hace cada vez más agudo. Maloy viene a ser progresivamente influenciado por el Padre Barry (interpretado por Karl Malden), un sacerdote que en su lucha contra abusos del sindicato trata de convencer a Maloy de que declare en contra de sus líderes. El dilema de Maloy se acrecienta aún más cuando se enamora de Edie Doyle, hermana del sindicalista asesinado, interpretada por Eva Marie Saint.

Como es sabido, la clara alegoría a la delación no es casualidad. Elia Kazan, habiendo pertenecido inicialmente al Partido Comunista, pasó a ser un testigo clave en la época de la Caza de Brujas (1947-1952) de la cual ni Hollywood quedó libre. Sus declaraciones mandaron al encierro a varios de sus compañeros de profesión, granjeándose con ello la antipatía de varios de sus colegas.

Consciente de que el estigma de “delator” lo perseguiría por el resto de su vida, con “Nido de Ratas” Kazan realiza una especie de defensa de los “delatores”, teniendo como eje a Maloy, personaje interpretado maravillosamente por Brando. Para el espectador no resulta difícil tomar partido por Maloy y repudiar al sindicato: en la película este último es extremadamente corrupto y gansteril. De ahí tal vez que el título en español hace clara alusión a ese nido de ratas que es el sindicato portuario newyorkino de la película.

Curiosamente, el título en español tiene otra relación con el argumento de la película, aunque totalmente distinta a la anterior: en la jerga americana “a rat” es aquel que delata a sus compañeros, cuya traducción literal al español es “una rata”. Paradójicamente, negándose a delatar a sus compañeros del sindicato, Maloy, en cierta parte de la película, dice: “I’m not a rat”. Al final de la historia, sin embargo, Maloy se convierte en rata y termina siendo el héroe de la película.

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